Limpiezas Edición impresa Ver sumarios Suscribete
ARTÍCULO TÉCNICO

La importancia de contratar empresas especializadas en trabajos verticales

09/03/2018 - David Cendal Moreda, director de Anetva
Desde hace ya varios años ,la actividad de los trabajos verticales viene reflejando un gran crecimiento. Son muchos los sectores y actividades donde esta actividad está presente, y cada vez con una mayor relevancia.

Esto ha sido así gracias a la transversalidad que las técnicas de trabajos verticales tienen como característica o premisa fundamental, y que hace o permite que este equipo para ejecutar trabajos temporales en altura sea una solución válida, legal, segura y eficaz a la hora de realizar un sinfín de tareas en lugares de difícil acceso en altura.

Una de estas tareas está ligada al sector de la limpieza, en sus múltiples versiones, teniendo, eso sí, como factor condicionante, la realización en altura de este tipo de trabajos. En este sentido, la mayoría de empresas de trabajos verticales, en algún momento, han realizado tareas de limpieza y adecuación de fachadas, ventanas, monumentos, conductos de ventilación, naves, tejados, cubiertas, postes, estructuras, etc.

Este crecimiento ha sido consecuencia de una evolución continuada, tanto desde el punto de vista de las empresas, como de la utilización de equipos, dispositivos, aparatos específicos para estas técnicas, aplicación y mejora de los productos a emplear, desarrollo y aplicación de las mejores técnicas de acceso en altura, adaptación al medio, formación especializada, normas técnicas y procedimientos de trabajo, y así un gran número de factores que han hecho de estas técnicas un método, como se indicaba anteriormente, eficaz y seguro.

En relación con estos dos últimos aspectos, es también importante añadir otro más, que responde a la rapidez de actuación, no solo ante situaciones de ‘emergencia’, que también, si no al hecho de poder dar una respuesta y solución rápida, económica y justificada a la mayoría de las actuaciones de limpieza que se deben efectuar en altura, frente a los medios para trabajar en altura tradicionales.

Este escenario en los últimos años ha favorecido la creación de muchas empresas y autónomos, que han visto en esta actividad una posibilidad de negocio, obviando en ocasiones, o incluso por desconocimiento, que la realización de la misma conlleva una serie de exigencias, obligaciones y responsabilidades. Esto, conjuntamente con los factores económicos, sociales, etc., que en los últimos años se han padecido, ha originado que el cumplimiento de las mismas, por parte de alguna de estas empresas y autónomos, no sea el que debería ser.

Las empresas y/o autónomos que realizan trabajos verticales, independientemente de dar cumplimiento a las obligaciones formales y comunes a cualquier empresa o profesional que realice una actividad económica, deben cumplir con otras exigencias con respecto a la utilización de técnicas de trabajos verticales, como por ejemplo: tener un plan de prevención adecuado a la actividad, en el que se haya realizado una evaluación de riesgos de los puestos de trabajo verticales correctamente; que se realice una correcta planificación y supervisión de los procedimientos de trabajo y seguridad que deben ser adecuados y específicos para cada obra y/o trabajo; que se forme y cualifique a los trabajadores que realicen estas técnicas en altura, no sólo en ellas, sino también en prevención de riesgos laborales, así como en lo referente a su actividad gremial, debiendo reciclar periódicamente la formación de los mismos cuando así sea requerido, y en el caso de los trabajos verticales lo es, según criterio de la Asociación Nacional de Empresas de Trabajos Verticales (ANETVA);  utilizar equipos normalizados de protección individual, de trabajo, etc.; realizar el mantenimiento y las revisiones periódicas de los mismos, etc.

La aparición de tantas empresas y/o autónomos que realizan trabajos verticales hace necesario, más que nunca, exigir el cumplimiento de todas las obligaciones antes reseñadas, ya que de lo contrario se produce una suerte de ‘intrusismo profesional’ o de ‘competencia desleal’. El problema radica una vez más en que hay empresas y/o autónomos que no son escrupulosas en el cumplimiento de todas las obligaciones legales o reglamentarias; o mejor dicho incumplen las mismas, por suponerles una dificultad o un coste para ejecutar la actividad, los conocidos como ‘piratas’.

Para leer el artículo completo, acceda a este enlace.

Volver

Servicio de ALERTAS

Con nuestro servicio GRATUITO de ALERTAS, tú decides la información que te interesa