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ARTÍCULO TÉCNICO

Superficies verticales de cristal, limpieza con agua pura

09/03/2018 - Israel Pulido, gerente de Serviclean Limpiacristales
Para muchas empresas de limpieza actuar sobre cristales en altura o de difícil acceso es uno de sus mayores retos.

La aparición de máquinas de filtrado por ósmosis o agua pura, ha supuesto para la limpieza de grandes superficies verticales un gran paso, ya  que cualquier operario sin necesidad de formación previa puede limpiar en poco tiempo una gran superficie de hasta 20 metros de altura.

¿En qué consiste la limpieza con agua pura?

La limpieza con agua pura se consigue mediante un sistema de filtrado relativamente sencillo que nos da la posibilidad de limpiar una superficie metálica o de cristal tan solo con mojarla.

Consiste en conducir el agua en ‘estado natural’ por una serie de filtros que eliminan las partículas calizas y minerales llevando el líquido a un estado ‘no natural’ que actúa como un imán sobre la suciedad, atrapando todas las partículas acumuladas en la superficie. A su vez, al proceso de desmineralizado producido con filtros puede incorporarse uno de ósmosis mediante una membrana que desionizará el agua haciéndola más inestable y, por lo tanto, con mayor poder de succión y atracción de partículas.

La característica clave y ventajosa del agua pura es que actúa por contacto, es decir no requiere de presión de agua ni de aditivos químicos para generar un sistema eficiente de limpieza. De esta manera, siempre y cuando lo último que contacte con el cristal sea el agua pura, no se necesitará llevar a cabo la labor de secado pues el agua en estado puro se evaporará sin dejar rastros.

A través de pértigas se conducirá el agua hasta un cepillo, pudiendo así acceder a las partes más altas de la superficie vertical, sin requerir el uso de costosos elevadores y evitar los riesgos propios de los trabajos en altura.

Adicionalmente, y a diferencia de la limpieza tradicional, al tratarse de un sistema de limpieza con agua sin secado de la superficie, la reducción de tiempos de trabajo es realmente considerable. Un solo operario puede limpiar con facilidad más de 500 metros cuadrados de superficie en una sola jornada de trabajo, lo que lo convierte en el sistema de limpieza más eficiente del mercado actual.

El equipo adecuado

Para elegir el equipo que mejor se adapte a nuestras necesidades es muy importante que tengamos en cuenta la zona de España en la que vamos a dar uso al equipo.

En función de la dureza del agua que consumamos, medida en partes por millón (ppm), y de la región geográfica desde la que obtengamos el agua nos será necesario usar una máquina con o sin membrana de ósmosis.

Para leer el artículo completo, acceda a este enlace.

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