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ARTÍCULO TÉCNICO Los vehículos que trasladan a los pacientes deben estar limpios y desinfectados

La higiene en el traslado de pacientes, cuestión de vida o muerte

17/11/2017 - David Marchall
Independientemente del medio por el que se trasladen a las personas enfermas o heridas desde donde se encuentren a un centro sanitario, estos habitáculos deben contar con unas medidas de seguridad apropiadas para evitar la contaminación de los pacientes.

Uno de estos procedimientos habituales consiste en la higienización y desinfección del entorno por parte de personal especializado. El hecho de no llevar a cabo periódicamente estos procesos de limpieza puede significar la diferencia entre la vida y la muerte de los enfermos.

Hay situaciones, como un accidente, un incendio o una caída, en las que la vida de la persona afectada depende de la rapidez con la que lleguen al lugar de los hechos los equipos de intervención rápida como los profesionales sanitarios, los bomberos o los miembros de Protección Civil. No obstante, para realizar un óptimo traslado y asegurar la vida del paciente no sólo cuenta el tiempo, sino que también hay otra serie de variables que influyen. Precisamente, unos de los aspectos más importantes son los higiénico-sanitarios; es decir, contar con un material en perfectas condiciones de limpieza, unos profesionales sin ningún tipo de contaminación y un vehículo totalmente esterilizado de agentes patógenos.

Las dos primeras, como bien señala Carlos Fernández Merchán, jefe de Servicio de Asuntos Generales SUMMA 112, se consideran “medidas de protección universales”, como puede ser la higiene de manos, así como el uso de guantes, mascarilla y gafas, si es preciso.  

Por su parte, Agustín San Jaime García, jefe de Equipo Sección de Recursos de SG SAMUR-PC del Ayuntamiento de Madrid, opina que es fundamental la protección de los profesionales intervinientes, “no sólo con la utilización de Equipos de Protección Personal (EPI), sino aplicando medidas organizativas y procedimientos de trabajo de obligado cumplimiento para todo el personal”.

El objetivo con todo este tipo de medidas de protección universales es que la situación clínica del paciente no se vea complicada durante la intervención de estos profesionales. Ahora bien, tampoco conviene dejar de lado otro factor importante: la higienización del propio habitáculo donde se vaya a trasladar al paciente o enfermo. 

Limpieza en vehículos

En primer lugar, según Cristina Gómez Usabiaga, jefe de Guardia SUMMA 112, “se debe realizar una limpieza y desinfección básica después de cada traslado por parte del equipo de guardia, poniendo especial atención al material crítico; es decir, aquél que toma contacto con el paciente”. Asimismo, continúa, “en los relevos de guardia (cada 12 o 24 horas) se debe hacer una limpieza de suelos y superficies de contacto”.

A partir de ahí, “luego de manera procedimientada y perfectamente implantada, los vehículos son retirados para su completa limpieza y desinfección, de acuerdo a un cuadrante mensual, con el objetivo de que reciba una limpieza y desinfección completa una vez al mes”, añade la directiva. Esto es siempre así mientras que no se trate de traslados de pacientes infectocontagiosos, para lo cual existen otro tipo de procedimientos específicos de limpieza y descontaminación inmediata.

En cualquiera de los dos casos, de eso se encarga una empresa especializada que, en palabras de San Jaime García, del SAMUR, “deberá cumplir exquisitamente con los procedimientos de acuerdo con las prescripciones técnicas establecidas por contrato y supervisados por el propio servicio”, explica. Dichas prescripciones abarcan todas las operaciones y materiales que se vayan a utilizar, desde la protección de los trabajadores, a los equipos de trabajo, productos, etc. Además, se realiza una evaluación continuada de estos trabajos.

Y es que la particularidad de la relación entre estas empresas y las instituciones a las que prestan servicio es que deben someterse a “un procedimiento abierto de acuerdo a la legislación vigente de contratación pública”, tal y como apunta Julián Sánchez Perea, coordinador de Equipos técnicos y logística SUMMA 112. Precisamente, el hecho de ganar estas empresas un concurso de estas características para la prestación del servicio lleva implícitas una serie de obligaciones. Según Sánchez Perea, “se les exige el cumplimiento escrupuloso del pliego de prescripciones técnicas por el cual se les adjudica el servicio”.

A partir de ahí, y dentro de cada organización, hay una cadena de mando en la que un supervisor nombrado por la gerencia tiene delegada la función de controlar cómo se realiza la limpieza y desinfección de los vehículos. Esa tarea viene facilitada por el hecho de que la limpieza se realiza en las propias instalaciones de la organización. Y a todo ello se añade “la obligación recogida en el pliego de realizar un reporte por parte de la empresa adjudicataria en el que se informa de todas las actuaciones realizadas”, asegura Fernández Merchán, de SUMMA 112. 

En cuanto a la operativa que se les exige a este tipo de empresas, suele ser muy similar en todos los casos de vehículos. En primer lugar, se estipula la limpieza exterior mediante el uso de gamuzas y cepillos, y aplicando detergentes no abrasivos y que garanticen el mantenimiento de los colores de la pintura del vehículo. De igual forma, añade Gómez Usabiaga, de SUMMA 112, “también se emplea la limpieza con agua a presión”; eso sí, “sin dañar la rotulación de los vehículos”, puntualiza.

A continuación, se establece también la limpieza interior del habitáculo de conducción. Para ello se realiza una aspiración general, la limpieza del salpicadero y zonas plásticas empleando productos con ceras y abrillantadores, y una limpieza en seco con productos libres de disolventes en moquetas y tapicerías.

Finalmente, todo lo anterior se complementa también con la higienización del habitáculo destinado a la asistencia del paciente. En este caso, tiene un protocolo de actuación específico: se procede a la limpieza de parámetros verticales y techo mediante cepillos para, posteriormente, emplear bayetas de un solo uso, junto con detergentes desinfectantes.

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