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ARTÍCULO TÉCNICO

Novedades doctrinales en materia laboral

03/02/2020 - Andrés Arribas. Asesor Jurídico de AELMA.
En el reciente encuentro empresarial convocado por AELMA el pasado 24 de octubre tuvimos el honor de participar, junto con otros ponentes, en el desarrollo de la jornada, esbozando recientes criterios doctrinales sobre asuntos de interés laboral.

En el reciente encuentro empresarial convocado por AELMA el pasado 24 de octubre tuvimos el honor de participar, junto con otros ponentes, en el desarrollo de la jornada, esbozando recientes criterios doctrinales sobre asuntos de interés laboral.

Con el espacio que amablemente nos ha habilitado la revista, abordamos dos cuestiones relevantes:

En primer lugar, haremos referencia a la Sentencia 118/2019 del Tribunal Constitucional de 16 de octubre de 2019, dictada en relación a la cuestión de inconstitucionalidad planteada por el Juzgado de lo Social nº 26 de Barcelona sobre el artículo 52 d) del Estatuto de los Trabajadores.

La sentencia, dictada con votos particulares en contra, declara constitucional el precepto citado, por el cual el empresario puede acudir al despido objetivo por faltas reiteradas e intermitentes derivadas de baja por IT de un trabajador, siempre que se trate de enfermedad común o accidente no laboral y que cada proceso la baja no tenga duración superior a 20 días. 

Se computan por tanto, bajas intermitentes que alcancen el 20% de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, siempre que el total de faltas de asistencia en los 12 meses anteriores sea del 5% de las jornadas de trabajo o el 25% de las mismas en cuatro meses alternos dentro de un periodo de 12 meses.

Se excluyen de dichos supuestos las faltas intermitentes por tratamientos en enfermedad grave.

Establece el Tribunal Constitucional que aunque el artículo 52 d) E.T. supone una limitación al derecho al trabajo, tiene un objetivo legítimo –luchar contra el absentismo- y los medios empleados –despido indemnizado, con reglas y excepciones- son adecuados y proporcionados, por lo que el citado artículo del E.T. no puede considerarse contrario al artículo 35. 1 C.E. (Dº al trabajo).

Se indica asimismo que si esa dolencia del trabajador fuera grave, estarían excluidas las bajas intermitentes por tratamientos, por lo que, la salud del trabajador queda protegida.

Así pues, frente a corrientes recientes que abogaban por considerar la nulidad de este supuesto que habilita el despido por causas objetivas, se alza el T.C., defendiendo el principio de libertad de empresa (Art.38.1 C.E) en la lucha contra el absentismo a través de esta causa extintiva.

Se alude asimismo en la sentencia que comentamos a la sentencia del TJUE de 18 de enero de 2018 (asunto C-270/16 Ruiz Conejero) en al que se resuelve una cuestión prejudicial sobre la adecuación del precepto en cuestión (art 52 d. del E.T) a la Directiva 2000/78 CE sobre igualdad de trato en el empleo, declarando que combatir el absentismo laboral constituye una finalidad legítima a efectos de la Doctrina, dado que se trata de una medida de política de empleo.

Sentada, pues, la habilitación de la causa extintiva derivada de faltas repetidas e intermitentes siempre que concurran los requisitos previstos en la norma que lo sustenta, hemos de hacer alusión a la dificultad que existe para que puedan darse las condiciones que lo hagan posible, en base a las limitaciones en la aplicación de tal medida extintiva, no solo en cuanto a la causa de la baja o en la duración de esta (inferior a 20 días) sino además en la adicional y necesaria concurrencia del 5% de ausencias en las jornadas computables durante los doce meses anteriores, lo que hace que resulte complicada la conjunción de requisitos que hagan viable la extinción.

Además, no debe olvidarse que se trata de una medida con coste indemnizatorio (20 días año frente a los 33 días año del despido improcedente) más un preaviso de 15 días (sustituible por compensación económica) con el riesgo añadido de que la decisión queda sometida a revisión judicial y, por tanto, al gasto adicional por declaración de improcedencia si se ha producido la quiebra de alguno de los requisitos exigidos.

No obstante, y a pesar de lo indicado, hemos de celebrar la confirmación de la validez de la citada opción extintiva, sobre todo, por el efecto disuasorio que provoca dentro de la lucha contra el absentismo galopante que sufrimos.

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