El cambio climático, la globalización y la creciente urbanización están teniendo un profundo impacto en la Sanidad Ambiental, favoreciendo la expansión de especies con importante repercusión en la salud pública. Jorge Galván, director general de Anecpla, considera fundamental “seguir reforzando la colaboración público-privada” y apostar por la concienciación ciudadana como ejes clave de la estrategia nacional de gestión de plagas.
Antes de comenzar con un repaso del año más concreto, ¿querría contarnos en términos generales cuál es la situación de España, en la actualidad, en relación a la gestión de plagas que suponen un riesgo para la salud?
Factores como el cambio climático, la globalización y la densificación urbana están afectando en gran medida a la Sanidad Ambiental, por cuanto que están favoreciendo la proliferación y expansión de determinadas especies plaga. Por su situación geográfica -a las puertas del continente africano- y sus condiciones climatológicas -cada vez más propias de climas tropicales-, España (especialmente su zona Sur y Levante) cuenta con una gran presencia de especies plaga como mosquitos, garrapatas, etc., vectores transmisores de graves enfermedades como la Fiebre del Virus del Nilo Occidental, dengue, leishmaniosis y un largo etcétera.
Afortunadamente, contamos con un sector profesional altamente cualificado, una normativa cada vez más específica y tecnologías emergentes que permiten una respuesta eficaz y sostenible ante estos retos. Además, en este sentido, es importante resaltar la paradoja que se está dando, y es que si bien actualmente se está produciendo una pérdida de la biodiversidad entre los artrópodos, simultáneamente se está incrementando tanto el volumen poblacional como la extensión territorial de aquellas especies más interesantes a nivel sanitario.
Es decir, cada vez tenemos menos variedad de artrópodos pero, al mismo tiempo, cada vez tenemos más cantidad y se expanden más aquellas especies de mayor interés sanitario con capacidad para transmitir enfermedades. Desde Anecpla consideramos que es fundamental seguir reforzando la colaboración público-privada y apostar por la concienciación ciudadana como ejes clave de la estrategia nacional de gestión de plagas.
Este año, se han reportado plagas de garrapatas en Cataluña. ¿Cuál es su evaluación de la situación actual de este tipo de plaga y las acciones tomadas hasta ahora? ¿Qué peligros asociados a las garrapatas se han observado en la salud pública?
La proliferación de garrapatas, especialmente en entornos rurales y periurbanos de Cataluña, ha estado muy potenciado por unas condiciones meteorológicas favorables, unidas al aumento de fauna silvestre, que han propiciado su expansión. Desde Anecpla valoramos positivamente las campañas de vigilancia entomológica y sensibilización puestas en marcha, aunque consideramos que es importante un refuerzo de la prevención y una mayor coordinación entre las Administraciones Públicas y el sector privado profesional, además de entre los ámbitos de la Sanidad Ambiental, Salud Pública y Medio Ambiente, desde un enfoque One Health, debido fundamentalmente a que esta plaga conlleva unos riesgos sanitarios, por cuanto que son vectores transmisores de enfermedades tan potencialmente graves como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y la enfermedad de Lyme, lo que subraya la necesidad de protocolos claros de actuación.
Anecpla y sus asociados han colaborado con el Proyecto GARES (coordinado por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA – CSIC) y la Universidad Complutense de Madrid (UCM), cuyo objetivo fundamental ha sido elaborar un mapa de garrapatas de España. El proyecto ha constituido el primer esfuerzo colectivo en el que los principales expertos del país en el campo de las garrapatas y de las enfermedades que transmiten se han unido para construir lo que puede ser el establecimiento de un plan de Supervisión de Garrapatas en España que complete la información existente.
Considero que es importante también resaltar cómo, el pasado año, el Ministerio de Sanidad lanzó la tercera parte del Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores, dedicada a aquellas enfermedades transmitidas, precisamente, por garrapatas: fiebre hemorrágica Crimea-Congo y enfermedades endémicas y con potencial de emergencia.
Durante la Semana Santa, se han dado casos de infestaciones de chinches. ¿Cómo se está gestionando esta problemática y qué medidas de prevención se proponen? ¿Cómo se está colaborando entre las empresas de control de plagas y el sector turístico para prevenirlas?
Las chinches son una plaga que está muy asociada al sector hotelero y a las viviendas vacacionales, debido al mayor trasiego de personas que acogen. Lejos de estar relacionadas con la salubridad de los espacios, como sucedía en el pasado, actualmente su presencia está mucho más ligada a la globalización, los altos niveles de contaminación y el aumento progresivo de las temperaturas a consecuencia del cambio climático, condicionantes que fomentando su proliferación en toda Europa en los últimos años.
Con cualquier plaga, pero especialmente en el caso de las chinches, es muy importante que sean profesionales especializados y debidamente cualificados quienes realicen los tratamientos de control por cuanto que está demostrado que el empleo indiscriminado de insecticidas de uso doméstico conduce siempre al agravamiento de la situación.
El uso inapropiado de determinados productos no solo se ha demostrado que es totalmente ineficaz, sino que además lo que provoca es su extensión por más áreas de la vivienda o del establecimiento y la cronificación del problema. Por eso, es crucial que sean profesionales cualificados del sector de la Sanidad Ambiental con experiencia, que cuentan con las herramientas y los conocimientos necesarios para erradicar la plaga de forma definitiva y evitar su proliferación, quienes lleven a cabo el tratamiento adecuado. En este sentido, la prevención es fundamental. Y debe llevarse a cabo a través de una necesaria colaboración entre el sector hotelero y las empresas de Sanidad Ambiental.
“El uso inapropiado de determinados productos no solo se ha demostrado que es totalmente ineficaz, sino que además lo que provoca es su extensión”
Las cotorras siguen siendo un problema creciente en diversas ciudades españolas. ¿Cuál es su perspectiva sobre su expansión y las estrategias para mitigar su impacto? ¿Cómo afecta la presencia de cotorras a la biodiversidad y la salud pública?
Desde Anecpla llevamos años alertando de que las cotorras argentinas y de Kramer son aves exóticas invasoras que suponen una grave amenaza para la biodiversidad local, los árboles, la seguridad estructural y la salud pública debido a los daños que provocan y las enfermedades que pueden transmitir. Hemos reclamado en innumerables ocasiones la necesidad de una estrategia nacional de control de cotorras que cuente con criterios técnicos comunes, empresas especializadas acreditadas y una coordinación real entre administraciones para garantizar intervenciones eficaces, seguras y sostenibles.
Entre las consecuencias perniciosas causadas por las cotorras se encuentran que no solo desplazan a otras especies autóctonas, sino que causan importantes daños en árboles y arbustos. La construcción de nidos implica la rotura de ramas y brotes, debilitando la flora urbana. Además, sus enormes nidos que pueden superar los 100 kilos— suponen un riesgo estructural por su peso y dificultan las tareas de retirada. En el ámbito sanitario, preocupa la transmisión de enfermedades a través de sus excrementos como la toxoplasmosis, lo que añade un factor de riesgo para la salud pública Estamos hablando de un problema medioambiental, pero también de salud pública y seguridad ciudadana que, desde nuestro punto de vista, no se puede seguir ignorando.
En cuanto a los vectores de enfermedades, como por ejemplo determinadas especies de mosquitos, siguen siendo una preocupación importante en verano. ¿Qué previsiones hay para el control de estos vectores, sobre todo los que ya han causado enfermedades en nuestro país como el virus del Nilo?
Los mosquitos de especies como Culex pipiens (mosquito común) o Aedes albopictus (mosquito tigre) son motivo de gran preocupación por cuanto que son importantes vectores transmisores de graves enfermedades como el virus del Nilo Occidental o el dengue. Las previsiones para este verano apuntan a un incremento de la presión vectorial debido a las altas temperaturas y acumulaciones de agua tras las intensas lluvias que protagonizaron la pasada primavera. Desde el sector de la Sanidad Ambiental, se están reforzando las acciones de monitoreo y control larvario, especialmente en zonas húmedas, urbanas y periurbanas. Pero, sin duda, en este sentido, la colaboración del sector con las Administraciones Públicas y las autoridades sanitarias es clave para implementar planes de vigilancia epidemiológica y evitar brotes.
¿Qué otros tipos de plagas o propagación de virus a través de vectores se prevé que aumenten este verano debido a las condiciones climáticas actuales?
Las ‘reinas del verano’ son habitualmente las plagas de mosquitos, cucarachas, garrapatas, avispas y chinches fundamentalmente, sobre todo cuando las lluvias de la primavera han sido muy intensas como ha sido este año. Especies transmisoras de zoonosis como la malaria, el dengue, el chinkungunya, el virus del Nilo, la salmonelosis, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y muchas otras.
Tenemos que permanecer alerta y trabajar fundamentalmente en la prevención, para lo que la concienciación ciudadana, la colaboración entre las Administraciones Públicas y el sector de la Sanidad Ambiental y la legislación desde una perspectiva One Health (Una sola salud) son, desde nuestro punto de vista, los pilares clave para sostener una estratega de Salud Pública robusta.
¿Se esperan nuevas plagas que tradicionalmente no afectaban a las zonas mediterráneas? ¿Qué factores climáticos están influyendo en la proliferación de estas plagas?
En general, debemos estar alerta ante la posible entrada de nuevas especies de mosquitos que, al igual que el mosquito tigre, puedan establecerse de nuevo en España, así como el riesgo mediante estos vectores de enfermedades emergentes y reemergentes. Hay que tener en cuenta que, cuando hablamos de artrópodos y especialmente de insectos, como es el mosquito en este caso, la humedad y la temperatura van a ser parámetros esenciales en el desarrollo de sus dinámicas poblacionales.
En principio, hasta ahora, todas las variaciones climáticas que estamos teniendo en términos de humedad y temperatura están jugando a favor de su desarrollo, tanto espacialmente, como en términos de aumento de tamaño poblacional.
En relación con la gestión de plagas urbanas, ¿qué avances se están realizando en el uso de tecnologías y métodos innovadores? ¿Qué tecnologías están revolucionando la gestión de plagas urbanas (drones, inteligencia artificial, etc.)? ¿Se está utilizando algún tipo de monitoreo a través de sensores para predecir brotes de plagas?
En los últimos años, el sector de la Sanidad Ambiental ha ido incorporando a su trabajo diario una serie de avances tecnológicos que han tenido un importante impacto positivo en las empresas. Estas innovaciones están permitiendo que la gestión de plagas sea cada vez más sostenible, ecológica y respetuosa con el medio ambiente, un aspecto clave en un contexto donde las leyes europeas son cada vez más estrictas con respecto al uso de biocidas y productos químicos. En este sentido, es importante destacar cómo, a medida que las regulaciones se han vuelto más exigentes, las empresas de Sanidad Ambiental se han empezado a enfrentar a nuevos desafíos. Gracias a la correcta aplicación de nuevas tecnologías -como el uso de sensores inteligentes, sistemas de monitoreo en tiempo real y productos biológicos de bajo impacto-, el sector está saliendo reforzado, avanzando además hacia un modelo más eficiente y respetuoso con el entorno.
No podemos negar que estamos viviendo un momento crucial para el sector, donde los avances tecnológicos están demostrando ser una auténtica oportunidad. Las restricciones en el uso de biocidas que impone la legislación europea son un desafío, y las nuevas tecnologías nos están permitiendo no solo transitarlo con éxito, sino salir reforzados, reduciendo el impacto ambiental y mejorando la eficacia en la gestión.
¿Cuál es la situación en cuanto a la colaboración entre la Administración Pública y las empresas de gestión de plagas para mejorar la respuesta ante nuevas infestaciones?
Uno de los aspectos que más trabajamos y en el que más nos volcamos desde Anecpla es, sin duda, el fomento de la colaboración entre la Administración Pública y las empresas de Sanidad Ambiental. Consideramos que es fundamental establecer canales ágiles de comunicación y contar con planes de contingencia conjuntos para situaciones de emergencia sanitaria y medioambiental, además de que la Administración tenga muy en cuenta al sector a la hora de legislar en el ámbito de la Sanidad Ambiental.
Buen ejemplo de ello es la reciente integración de Anecpla como vocal del Comité de Expertos en Vectores de Interés en Salud Pública de la Comunidad de Madrid, un órgano consultivo dependiente de la Dirección General de Salud Pública, cuya función es la vigilancia y control de vectores transmisores de enfermedades con interés en salud pública. O la también reciente participación de Anecpla en talleres de formación a inspectores en distintas administraciones públicas.
¿Qué regulaciones o normativas recientes han impactado el sector de la Sanidad Ambiental en España?
Si existe una normativa que va a impactar de pleno en el sector de la Sanidad Ambiental en nuestro país será el nuevo Real Decreto por el que se regula el registro y las condiciones de autorización, fabricación, comercialización y uso de biocidas. Anecpla ha estado muy implicada en todo el proceso de elaboración de esta normativa a través de continuas reuniones con el personal competente y mediante el envío de aportaciones al proyecto.
La última reunión a este respecto la mantuvimos el pasado 2 de junio con el director general de Salud Pública y Equidad en Salud del Ministerio de Sanidad, Pedro Gullón. Una reunión en la que se abordaron aspectos técnicos y operativos fundamentales que afectarán directamente al sector. Por ello, desde Anecpla se destacó especialmente la necesidad de contar con un marco normativo claro, ágil y adaptado a la realidad de los procesos de Sanidad Ambiental Aplicada, que garantice tanto la protección de la Salud Pública como el desarrollo profesional de las empresas especializadas.
Por otra parte, recientemente, el Comité de Biocidas (BPC) de la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA) ha adoptado ocho dictámenes que apoyan la renovación y aprobación de rodenticidas anticoagulantes, con algunas excepciones de uso. Además, cinco dictámenes sobre autorizaciones de la Unión han sido aprobados.
¿Cómo está afectando la creciente preocupación por la sostenibilidad y el uso de productos ecológicos en la gestión de plagas?
El empleo de biocidas es una de las vía de actuación de las empresas de Sanidad Ambiental, sobre todo en caso de infestaciones fuertes o en entornos especialmente sensibles a la presencia de plagas, cuando es necesario actuar rápido y con eficacia, pero no es la única. Técnicas como el control biológico, las trampas de feromonas, las barreras físicas o productos naturales con bajo impacto ambiental son métodos ampliamente empleados. La endoterapia -un tratamiento natural para la prevención de plagas de procesionaria en los pinos que consiste en la administración de productos fitosanitarios a través de pequeñas perforaciones en el tronco del árbol- es un buen ejemplo.
¿Cómo visualiza la evolución del sector de control de plagas en los próximos años, teniendo en cuenta los desafíos climáticos y las nuevas regulaciones?
Según OMS, más del 70% de las enfermedades infecciosas humanas emergentes de los últimos 40 años son zoonosis, y prácticamente la mitad de ellas son provocadas por vectores como los mosquitos, las garrapatas y, en menor medida, también las cucarachas, los roedores y los flebótomos. Teniendo en cuenta que el calentamiento global, producto del cambio climático, está provocando un aumento de este tipo de plagas, no creo que sea exagerado concluir que el sector de la Sanidad Ambiental está llamado a situarse entre los más importantes y más a tener en cuenta en los próximos años.
Los desafíos climáticos, la aparición de nuevas especies invasoras y las demandas sociales exigirán un enfoque transversal: One Health, interdisciplinar y anticipativo. En este marco, Anecpla seguirá trabajando incansablemente como lo lleva haciendo desde hace ya más de 30 años para fortalecer al sector, fomentar su profesionalización y promover la necesaria colaboración entre los profesionales, la Administración Pública y la sociedad en su conjunto, para así contribuir a garantizar la Salud Pública.







