Qué debes tener en cuenta a la hora de contratar una empresa de limpieza

personal de limpieza
Gertrudis Bujalance

La limpieza es imprescindible para la buena marcha de un negocio o actividad profesional. Pero no es tan sencillo contratar la empresa más adecuada a tus necesidades.

Empresas de limpieza para cada circunstancia profesional

Instituciones públicas, empresas privadas, grandes plantas industriales, hospitales, clínicas, universidades, colegios y centros comerciales. Todas estas actividades ocupacionales y productivas requieren un servicio de limpieza externo que te permita reducir costes y aumentar la eficiencia y el rendimiento. Para ello es fundamental disponer de profesionales altamente cualificados.

Como sucede en cualquier organización administrativa o comercial, una empresa de limpieza no es un simple ente intermediario que usa productos de primera calidad y maquinaria de última generación. Conviene tener presente que en la era digital, la limpieza es todavía una labor manual que efectúan personas de manera directa y presencial. Por muy automatizada que esté la labor, las máquinas correspondientes requieren una intervención humana. Saber cómo localizar el servicio óptimo para tu caso permitirá a tu empresa o negocio centrarse exclusivamente en su ocupación productiva.

Cinco requisitos para elegir una empresa de limpieza

1) Calidad. Es decir, que cumple las normas de seguridad e higiene, usando productos, técnicas y uniformes apropiados para la labor. Conviene indagar en la medida de lo posible sobre la estructura y fiabilidad de la compañía. Esta labor previa evitará disgustos relativos a una gestión deficiente, porque la falta de seriedad y la inasistencia pueden obstaculizar tu propia labor profesional.

2) Capacitación y experiencia de los empleados, al igual que lo harías en cualquier otro puesto de trabajo de tu negocio. Así pues, una empresa de limpieza debe estar sincronizada con el escenario de su sector laboral, garantizando el desarrollo personal y la formación de sus profesionales. De este modo, la implicación en el negocio sea la idónea para ofrecerte una amplia gama de servicios.

3) Protocolo de limpieza. Prácticas laborales que aseguren la desinfección y la higiene, permitiendo que tú puedas desempeñar tu trabajo diario de manera paralela y simultánea. En espacios sanitarios, educativos o alimentarios esta necesidad crece. Por ello es imprescindible exigir unos conocimientos específicos que garanticen la eficacia.

4) Precio. Elegir la mejor relación entre la calidad y el coste final que supondrá ese servicio. Para valorar el presupuesto de una empresa de limpieza los dos elementos protagonistas son: las particularidades del espacio a limpiar y la clase de labor requerida. Y esta cifra va supeditada al precio de los productos y máquinas necesarios para la tarea. Además, la estimación económica suele valorar la periodicidad del servicio y las cuotas de Seguridad Social de los trabajadores. Y trámites burocráticos como el seguro de Responsabilidad Civil y el reglamento de Prevención de Riesgos Laborales. Por último, debes estimar el porcentaje de beneficios de la propia empresa.

5) Código ético. El código ético regula el comportamiento de las empresas en relación con los empleados, la sociedad y el sector. Para que las empresas españolas del sector de la limpieza e higiene profesional figuren en el Registro Oficial de Empresas de Limpieza (ROEL), deben cumplir unas determinadas pautas. Los miembros de ROEL respetan los valores que deben guiar su comportamiento, lo que a su vez garantiza un alto nivel de calidad, transparencia y cumplimiento de la legalidad.

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