La Estatua de la Libertad sigue ahí, a la entrada de la bahía de Nueva York, en la boca del río Hudson. Estratégicamente situada, parece dar la bienvenida al país a los viajeros que llegan en barco. En la mano derecha una antorcha desafiante. En la izquierda, una tabla con la fecha de la Declaración de la Independencia, el 4 de julio de 1776. Pues bien, estos días miles de estadounidenses exigen una limpieza y restauración integral de la Estatua de la Libertad. ¿El pretexto? El 250 Aniversario de la Independencia de Estados Unidos en 2026.
Limpieza histórica de la Estatua de la Libertad en 2025: conservación sin dañar su pátina
Mientras Nueva York se recupera de las últimas inundaciones, las redes sociales mueven la iniciativa «Por una Estatua de la Libertad Limpia». Bajo este lema, miles de estadounidenses exigen una limpieza integral de la estatua antes del 250 Aniversario de la Independencia.
El movimiento, cuyos orígenes no están claros, estalló en las redes el lunes 14 de julio de 2025, cuando unas riadas catastróficas arrasaron la región. Tanto influencers como ciudadanos anónimos suben imágenes del antes y el después de la estatua, criticando la oxidación verde del monumento. «La ciudadanía pide limpiar la Estatua de la Libertad para el 250 aniversario de Estados Unidos», publicó un usuario en X/Twitter. La oleada popular exige medidas a las autoridades municipales y federales.
Del color turquesa mate actual al dorado reluciente del cobre original
Nos hemos acostumbrado a ver el color turquesa de la Estatua de la Libertad. La cobertura o ‘piel’ de la estatua es de cobre, metal que oxidado toma este color aguamarina, asociado con la diosa de la libertad desde hace más de un siglo. Instalada en 1886, la estatua regalo de Francia era del color rojizo del cobre. En torno a 1900 cambió de color, al reaccionar en contacto con el aire, la sal marina y la contaminación neoyorquina. Cientos de miles de americanos prefieren esta pátina verde o azul verdosa, alegando que limpiarla ahora sería tan costoso como inútil, ya que duraría igual de poco que la primera vez.
Los defensores no solo piden un retoque estético. También reclaman a las autoridades que quiten los grafitis, recuperando el brillo dorado original de la estatua y mejorando la infraestructura de la Isla de la Libertad para que resista las tormentas climáticas cada vez más frecuentes. Una petición en Change.org, que comenzó a circular en 2022, ha cobrado renovada fuerza. Uno de los párrafos:
La Estatua de la Libertad es una pieza monumental de la historia estadounidense, que simboliza nuestro legado y nuestros derechos humanos como ciudadanos de esta gran nación. Debemos restaurar esta obra de arte a su antigua y original gloria, como un símbolo de esperanza, paz y búsqueda de la felicidad en estos tiempos difíciles.
La última restauración de la Estatua de la Libertad tuvo lugar a mediados de la década de 1980, cuando el monumento se sometió a un buen repaso. Este proyecto incluyó una limpieza exhaustiva del cobre interior y exterior, la reparación de la estructura de hierro y la sustitución de la antorcha original. Desde entonces, solo se le ha hecho un mantenimiento rutinario, lo que ha lleva a miles de estadounidenses a argumentar que la estatua necesita otra puesta a punto. Tal vez de manera algo sensacionalista, citan los efectos del cambio climático sobre la dama turquesa que representa, quizá incluso por encima de la bandera de las barras y las estrellas, el espíritu supuestamente indómito de los Estados Unidos de América.
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