Cómo hacer una limpieza facial con productos caseros

Gertrudis Bujalance

Nuestro cuerpo tiene memoria. Al igual que siempre es recomendable hacer ejercicio y comer saludable, también es igual de necesario cuidar nuestra piel para que no se deteriore. Uno de estos cuidados que necesita la piel, y si puede ser diariamente, es la limpieza facial, que se puede realizar en casa, con productos naturales y sin necesidad de tener que acudir a un profesional.

Limpieza facial casera en 5 pasos

En este artículo os decimos los pasos que tenéis que seguir para realizar una buena limpieza facial con productos caseros, tanto para mujeres como para hombres, ya que la piel hay que cuidarla independientemente del género:

1) Abrir los poros. Si hervimos una olla con bicarbonato o aceites esenciales y, de manera cómoda, colocamos la cabeza encima del vapor (sin quemarnos) durante 15 minutos y conseguiremos limpiar la piel y dejar que nuestro rostro «transpire».

2) Exfoliar el rostro. Con una mezcla de azúcar, miel y jugo de limón o agua con miel y un poco de bicarbonato en caso de tener la piel más sensible, podremos eliminar células muertas e imperfecciones como los puntos negros. La canela es otra sustancia que ayuda a limpiar los poros, mejorando la textura de la piel. Una vez terminado el proceso, aclaramos con agua templada.

3) Masajear y purificar la piel. Dependiendo de nuestra piel, podemos aplicarnos diferentes mascarillas caseras como miel y aceite de almendras; pepino, aloe y miel, pepino e incluso arcilla o aguacate. Este proceso dará como resultado, después de una aplicación de unos 30 minutos, una piel limpia y llena de vitalidad.

4) Cerrar los poros. Una vez finalizado los procesos anteriores hay que volver a cerrar los poros. Podemos, con un algodón, aplicar bolsas de té frías o tónicos formados por diferentes especias como romero o cítricos como el limón o la naranja.

5) Hidratar tu piel. Para terminar, recurre a tu crema hidratante de confianza y presume de un cutis envidiable sin esfuerzo.

Precauciones al hacerte una limpieza facial en casa

Antes de aplicar cualquier ingrediente natural sobre tu rostro, es fundamental hacerte una prueba de alergia en el interior de tu muñeca o detrás de la oreja, esperando al menos 24 horas para descartar reacciones adversas. Investiga las propiedades de cada ingrediente: el limón y el vinagre pueden ser demasiado ácidos y causar irritación o fotosensibilidad, mientras que otras sustancias como la canela o el bicarbonato en exceso pueden resultar abrasivos para la piel sensible. Usa siempre ingredientes frescos y de buena calidad, evitando los que tengan aditivos o conservantes no destinados al uso tópico.

Mantén una higiene estricta, preparando tus mezclas con utensilios y recipientes limpios, para prevenir contaminación bacteriana. No te exfolies la piel más de una o dos veces por semana para no dañar la barrera cutánea natural y evita por completo el área de los ojos, donde la piel es más delicada. Si tienes afecciones dermatológicas como acné, rosácea o eczema, consulta a un dermatólogo antes de experimentar con remedios caseros. Finalmente, recuerda que la consistencia es clave, pero la paciencia también: los tratamientos con ingredientes naturales suelen requerir más tiempo, por lo que no debes abusar de este método buscando resultados inmediatos.