¿Por qué el 5 de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente?

Redacción

Habrá quien se pregunte por qué el 5 de junio es el día del calendario dedicado al medio ambiente. La preocupación por la salud de nuestro planeta podría parecer reciente, pero de hecho viene de lejos. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) vio la luz el 5 de junio de 1972 en Estocolmo. Hace precisamente medio siglo que esta fecha señala el Día Mundial del Medio Ambiente. Desde entonces se ha conmemorado anualmente. Esta efeméride es el vehículo que usa la ONU para concienciar al planeta sobre la necesidad de proteger el ecosistema.

El Día Mundial del Medio Ambiente 2022

Para conmemorar aquel proyecto inaugural, este año se celebra de nuevo en Suecia el Día Mundial del Medio Ambiente. El año 1972 marcó un hito en el modo de abordar las estrategias medioambientales en el mundo. Entre el 5 y el 16 de junio tuvo lugar en Estocolmo la primera conferencia mundial sobre la protección del entorno natural del planeta Tierra. En diciembre de ese mismo año la Asamblea General aprobó una resolución que proclamaba el 5 de junio Día Mundial del Medio Ambiente y rogaba a los gobiernos de los países de las Naciones Unidas dedicar ese día a compartir estrategias y metas relacionadas con la protección del entorno.

«Una Sola Tierra»: el lema se mantiene

El lema será el mismo que fue entonces: «Una Sola Tierra«. Pese al tiempo transcurrido, la idea mantiene su validez, ya que este planeta es nuestro hogar y no tenemos uno de repuesto. Todos debemos preservarlo y resguardarlo para asegurar su permanencia sostenible. La población mundial es responsable del buen estado del planeta Tierra como herencia para las generaciones venideras.

Temas que denuncia el Día Mundial del Medio Ambiente

  • Contaminación marina
  • Superpoblación
  • Calentamiento global
  • Consumo no sostenible
  • Sobreexplotación de recursos
  • Ecocidio o destrucción prolongada de la naturaleza

España fue país anfitrión del Día del Medio Ambiente en 2004

En junio de 2004 el PNUMA, en colaboración con el Foro de Culturas, conmemoró en Barcelona el Día Mundial del Medio Ambiente bajo el lema «Se Buscan: Mares y Océanos ¡Vivos o Muertos!». El objetivo principal del encuentro fue en aquella ocasión la contaminación marina. El dilema global que se planteaba era sencillo: debemos elegir entre rescatar los recursos marinos o resignarnos a perder su diversidad de modo irreversible. El entonces director del PNUMA, Klaus Töpfer, denunció la actitud de la humanidad ante los mares y océanos como si fueran algo gratuito, que deterioramos porque pensamos que son bienes eternos que no pertenecen a nadie.

Confluencia entre el sector de la limpieza y la protección medioambiental

La limpieza es una actividad que no se puede armonizar con el cuidado del medio ambiente sin efectuar un conjunto de intervenciones definidas. De modo general, desplazar la suciedad o la contaminación de un lugar a otro conlleva necesariamente una distorsión medioambiental o una agresión contra el entorno natural. El desafío es conseguir sanear o higienizar los espacios de modo que la interacción con el medio ambiente sea lo menos agresiva posible.