Fregona de microfibras, algodón, sintéticas o biónicas: ¿Cuál es la mejor?

Gertrudis Bujalance

Elegir fregona no es tan sencillo como pueda parecer, porque hay un surtido de tipos aptos para cada uso: microfibras, algodón, sintéticas y hasta “biónicas”. Antes de comprar la tuya, debes saber cuál es la que más te conviene. Aquí te explicamos qué hay detrás de cada nombre y qué puedes esperar de ellas.

Guía exprés de fregonas: comparamos 4 tipos para que puedas elegir la tuya

1) Microfibras: la opción “todo terreno” moderna

Están hechas de poliéster y poliamidas ultrafinas que atrapan polvo, pelos y bacterias sin necesidad de mucha agua ni lejía. Se lavan con facilidad, no dejan pelusa y aguantan entre 150 y 300 ciclos de lavadora si se cuidan. Además, pesan poco y no “beben” litros y litros de suelo, así que el suelo se seca antes y se reduce el riesgo de resbalones. Su punto débil: absorben menos líquido en grandes derrames que el algodón y pueden perder eficacia en juntas muy profundas.

2) Algodón: la clásica que aún resiste

Las fibras naturales absorben hasta 3 veces su peso en agua y resultan ideales cuando hay que recoger líquidos a raudales o fregar superficies muy rugosas. El problema es que se vuelven pesadas, ceden pelusa y tardan horas en secar, lo que favorece los malos olores y la proliferación de gérmenes. También deterioran más rápido: cada lavado arrastra pequeños hilos que acaban obstruyendo el desagüe del cubo.

3) Sintéticas “estándar” (viscosa, polipropileno)

Ocupan la zona media: más baratas que la microfibra y más ligeras que el algodón. Su trama abierta permite escurrir sin esfuerzo, pero atrapar la suciedad fina no es su fuerte y pueden rayar suelos delicados si se usan en seco. Útiles para talleres o garajes donde prima la resistencia al cloro y al fuel-oil.

4) Biónicas: la nueva etiqueta

Bajo este nombre se esconden mezclas de microfibra con polímeros biodegradables o reciclados que imitan la forma de las setas. Prometen la misma capacidad de captura que la microfibra premium, pero reduciendo microplásticos en el agua de lavado. Aún escasean estudios independientes que confirmen si duran lo suficiente como para compensar su precio 30-40% mayor.

¿Veredicto rápido?

La mejor fregona no existe; existe la mejor para cada tarea. Tener al menos dos tipos en casa —microfibra ligera para la limpieza rápida y algodón para la limpieza seria— es la fórmula que menos quebraderos de cabeza da y más ahorra a largo plazo.

  • Superficies lisas, pasos continuos y mascotas: microfibra.
  • Derrames frecuentes o suelos irregulares: algodón de cabo largo, pero combínalo con una secundaria de microfibra para el día a día.
  • Zonas de mucho desinfectante o presupuesto ajustado: sintética básica.
  • Prioridad eco y reducción de microplásticos: biónica, siempre que el precio no te importe.