Los espacios que requieren una higiene extrema y una desinfección de los puntos de contacto críticos son los lugares donde la aglomeración, la vulnerabilidad de los usuarios o el riesgo de contaminación cruzada son elevados. Esto incluye sectores como el sanitario, la industria alimentaria, el transporte público, los centros educativos y las sedes empresariales.
Ambas medidas requieren una secuencia de dos pasos. En primer lugar, una limpieza física que incluye la eliminación de la suciedad y la materia orgánica con agua y detergente. A continuación, una desinfección química que conlleva la eliminación de los patógenos con biocidas autorizados. Los desinfectantes pierden eficacia si la superficie no está previamente limpia.
En los entornos de alta exigencia —hospitales, clínicas y fábricas del sector industrial— el tipo de riesgo sirve como criterio de clasificación para optimizar el protocolo de higiene. En los países occidentales, las autoridades sanitarias aplican pautas de conducta estrictas a fin de interrumpir la cadena de transmisión.
Puntos de contacto críticos
Son las superficies con una alta frecuencia de contacto manual y, por tanto, con mayor probabilidad de sufrir casos de contaminación cruzada si no se extrema la higiene.
- Picaportes, pomos y placas de apertura de puertas, barandillas.
- Interruptores de luz y botones de ascensores.
- Equipos electrónicos compartidos. Pantallas táctiles, teléfonos, teclados y ratones.
- Mobiliario de un hospital. Mesas puente para alimentación de los pacientes, sillas de acompañantes y mesas de exploración médica.
- Grifos de lavabos, pulsadores de retretres y dispensadores de jabón.
Protocolo de ejecución paso a paso
- Preparación y EPIs. El personal debe equiparse con equipamientos de protección adecuados, como guantes de nitrilo, mascarillas, batas impermeables según el caso..
- Etapas correctas de limpiado. El proceso de aseamiento debe hacerse desde las zonas más limpias a las más sucias y de arriba hacia abajo —del techo al suelo— para no redispersar la suciedad. Evitar barrer en seco, optando por la limpieza húmeda.
- Retirada y eliminación de la suciedad. Frotar la superficie con agua y un detergente neutro para eliminar el biofilm y la materia orgánica.
- Enjuague y secado. Retirar los restos de detergente con un paño humedecido en agua limpia y secar la superficie.
- Desinfección profunda. Aplicar el desinfectante autorizado y dejar actuar respetando el tiempo de contacto indicado por el fabricante, que suele ser entre 5 y 10 minutos.
- Alternativa con lejía. Para una desinfección rápida y eficaz, el Ministerio de Sanidad recomienda usar una dilución de lejía doméstica al 1:50 (preparada el mismo día) tras limpiar el polvo.
Productos químicos para la limpieza extrema
Virucidas y bactericidas de eficacia comprobada. Deben cumplir con la normativa para asegurar su efectividad contra virus y bacterias vegetativas.
Consulta de productos oficiales. Para conocer los desinfectantes de uso ambiental y hospitalario registrados en España, consulte en las webs de Ministerio de Sanidad y la AEMPS el listado oficial de virucidas y productos autorizados.
Alcohol antiséptico. Una solución alcohólica de 70º es idónea para desinfectar aparatos electrónicos y objetos personales pequeños que puedan dañarse con agua o lejía.
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